PLAN DE ATAQUE PARA PERDER PESO DESPUÉS DE LAS FIESTAS

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Menos mal que las fiestas se han acabado… Por fin podemos despedirnos del pavo; aunque el relleno estaba muy bueno, a ver cómo hacemos para quitárnoslo de encima… Nos hemos dejado seducir por los canapés y hemos sucumbido a los postres por la pinta irresistible que tenían… En definitiva, la mayoría de nosotras nos hemos dejado llevar en estos días de fiestas.

 

¡Que no cunda el pánico! Aunque la balanza no esté de nuestra parte, seguimos con la cabeza alta, como si nada, para reaccionar cuanto antes. ¿Cómo? Siguiendo estos 5 consejos para eliminar los kilos que hemos cogido durante las fiestas.

 

1) Compensar los excesos

Ni hablar de sentirse culpable. Total, el «mal» ya está hecho… No nos asustemos con los números que vemos al pesarnos y pensemos simplemente en reajustar los excesos… Desde hoy, nos vamos a contener para olvidar los miles de calorías ingurgitadas. Debemos adoptar una alimentación adaptada para compensar los estragos provocados por los hidratos de carbono y otros lípidos. No es ningún secreto: hay que comer menos graso para adelgazar después de las fiestas. Sobre todo, conviene resistirse a los dulces y evitar las salsas y las fritangas. ¿Un buen truco? Darle prioridad a las proteínas para contrarrestar la reducción de grasas y azúcares: carne roja y blanca, huevos y productos lácteos como los yogures desnatados con un 0 % de materia grasa.

 

2) Cítricos para eliminar toxinas

Los cítricos y su cáscara triunfan Perfectos para compensar los excesos de Navidad, purifican el organismo y le ayudan a librarse de las toxinas. En este periodo invernal, cuando los microbios tienden a instalarse, son poderosos aliados contra los síntomas del catarro y la gripe. Están repletos de vitamina C, que es ideal para luchar contra el cansancio y los pequeños males del invierno. Son muy ricos en antioxidantes y poco calóricos. ¿Cómo se consumen? De cualquier forma: en zumo, en salsa o incluso confitados. Dale un poco de chispa a tus comidas con naranja, pomelo, limón, quinoto, bergamota, clementina o naranja sanguina.

 

3) Eliminar

Sin refunfuñar, hay que meterse en la cabeza el plan «Voy a eliminar» para decir adiós a los residuos acumulados durante las fiestas. ¿Cómo? Tratando de comer fibra a voluntad. En Europa, tan solo el 22 % de los hombres y el 12 % de las mujeres alcanzan el límite recomendado de 25 g al día, según un estudio de NutriNet-Santé de 2012. Sin embargo, los alimentos ricos en fibras prolongan el efecto de saciedad y queman las grasas. Combinados con una buena hidratación, desempeñan un papel fundamental en la regulación del tránsito intestinal. ¿A qué esperas? ¡A por los cereales, el pan tostado integral, los guisantes majados, los aguacates, las hierbas y las especias!

 

4) Comer con calma

Una de los frases más repetidas e imprescindibles en las comidas familiares: «¿Quieres un poco más?»… Todo el mundo suele caer enseguida en el exceso, con la sensación de tener la obligación de repetir para no quedar mal… ¿Cómo no vamos a engordar así? Ahora que empieza el año, está decidido: ¡hay que renunciar! Conviene cambiar de hábitos y cenar con mucha tranquilidad. ¿Qué se debe hacer? Instalarse en un lugar tranquilo, sin que nadie perturbe ese momento, y tratar de cenar sosegadamente. La sensación de saciedad aparece al cabo de 20 minutos. Si dedicamos tiempo a la comida masticando lentamente, aprenderemos a contentarnos con un menú ligero. Sin tener la sensación de hambre al levantarnos de la mesa. Así comeremos menos y recuperaremos la línea después de las fiestas, sin frustración alguna.

 

5) Moverse para hacer la digestión

Después de las fiestas, siempre sentimos cierta pesadez… poco dispuestos a retomar el deporte cuando empieza el año nuevo. Si no quieres abotargarte, hay que actuar: ¡tienes que moverte para adelgazar! Coincide bien, porque era uno de los buenos propósitos de año nuevo: ¡retomar el entrenamiento para adelgazar! Practicar deporte dos o tres veces por semana favorece la pérdida de calorías. Si no consigues ponerte de verdad, siempre puedes caminar media hora al día o subir escaleras en vez de coger el ascensor. Al caminar o correr se trabajan los abdominales, que son muy útiles para el correcto funcionamiento de los intestinos, y se limita el estreñimiento por la falta de actividad.

 

 

 

Ahora, ya sabes qué hacer para eliminar los excesos de las fiestas. ¡Comienza el año en plena forma aplicando esos buenos propósitos!

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