EL DESCANSO, INDISPENSABLE A LA ACTIVIDAD FISICA

Ya no es un secreto: el deporte mejora la calidad del descanso. Además, ese descanso regenerador es indispensable a la práctica física. ¡Es lo que llamamos «ganador, ganador»! De modo que, dejémonos llevar por los brazos de Morfeo…

 

Descanso lento y descanso paradoxal

Antes de estudiar los beneficios del deporte sobre el descanso y viceversa, hay que comprender sus diferentes fases. Está en realidad compuesto de dos fases distintas que forman un ciclo de 90 minutos que se repite unas 5 a 6 veces por noche. Estas dos fases son la fase del sueño lento y la fase del sueño paradoxal.

 

La fase de descanso lento se desarrolla en 4 tiempos: la somnolencia y 3 períodos de sueño más profundo. Los dos últimos tiempos son llamados el Sueño Lento Profundo (SLP).

 

La fase de sueño paradoxal, constituye los sueños y representa un 25% de la duración total del descanso. Es un período de descanso más ligero que se extiende cada vez más a lo largo de la noche. Los músculos están totalmente relajados pero el cerebro tiene la misma actividad que durante el día.

 

También hay que saber que, según unos estudios, existen períodos propicios a la somnolencia, que se encuentran entre las 23h y las 7h y alrededor de las 13h. A la inversa, los períodos de las 10h a las 11h30 y de las 17h a las 20h son propicios a las actividades físicas e intelectuales. Además, la hora de acostarse influye sobre la calidad y la cantidad del sueño producido, sabiendo que como media, necesitamos unas 8h de sueño por noche.

 

Beneficios del deporte sobre el descanso y beneficios del descanso sobre el deportista

Según varios estudios, el deporte acentúa la profundidad del sueño pero sus efectos sobre el Sueño Lento Profundo tan sólo pueden ser verificados si el deportista utiliza más del 60% de su capacidad respiratoria durante su actividad.

 

Además, el deporte practicado intensamente prolonga el tiempo de descanso y modifica su calidad: el deportista se duerme más deprisa, el sueño lento profundo es más largo y el sueño paradoxal se reduce.

 

Los efectos positivos de la actividad física sobre el sueño se traducen de varias maneras. Durante el SLP, muchas hormonas de crecimiento celular, que permiten reconstruir los tejidos musculares, se ven activadas. Por otro lado, el porcentaje de estas hormonas producidas es más importante que durante un entrenamiento deportivo, sea cual sea su intensidad.

El SLP también provoca una disminución de la excitabilidad de las células del cerebro y, puesto que éstas son las que mandan en los músculos, todo ello produce su relajación total. Esta relajación es benéfica para los músculos encargados de la sujeción postural y para los que han trabajado la víspera. De esta manera, las células musculares se regeneran y reconstituyen sus stocks de energía.

El deporte también hace que el cuerpo pueda alcanzar una temperatura más baja durante el sueño, lo que favorece la síntesis proteica. Además, la inactividad en la cual estamos sumergidos permite eliminar con mayor rapidez las toxinas y los residuos acumulados por el organismo, lo que es esencial para el deportista.

 

Las precauciones a tomar para un descanso eficaz

Pero para que esta relación entre el deportista y el sueño funcione de manera óptima, es necesario tomar ciertas precauciones:

 

  • la duración del sueño lento profundo depende del cansancio del cual hay que recuperar, por consiguiente, cuanto mayor es el tiempo de vigilia más largo ha de ser el tiempo del descanso. Si dormimos menos de lo que necesitamos, la cantidad de sueño paradoxal disminuye. Si la duración del sueño es realmente muy corta, entonces la salud del deportista está en peligro. Una falta de sueño ocasiona un riesgo de somnolencia que se traduce por una merma de los reflejos, por unos movimientos ralentizados y por unos miembros más pesados. Sin embargo, demasiado descanso tampoco es bueno ya que produce el mismo tipo de trastornos. Sin duda alguna debe ser irritante para el deportista no conseguir entrenarse como le gustaría.

 

  • Hay que evitar entrenarse por la noche puesto que retrasa la llegada del sueño aumentando la temperatura corporal. El reloj biológico se trastorna y la calidaddel sueño disminuye. En efecto, el sueño al principio de la noche está esencialmente compuesto de SLP mientras que por la mañana estamos en la fase paradoxal. ¡Ahora bien, el SLP es más eficaz para la recuperación!

 

  • Hay que cuidar su alimentación y adaptarla a sus necesidades deportivas. Para eso, el equilibrio nutritivo debe ser el apropiado. Por ejemplo, consumir demasiadas proteínas disminuye la cantidad total de sueño pero aumenta la duración del sueño paradoxal. En cambio, ingerir comidas ricas en carbohidratos lentos y rápidos aumenta la duración total del sueño y favorece el SLP.

 

  • Finalmente, el sobre-entrenamiento debe ser evitado ya que es un factor de trastorno del descanso…
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Vote
IR ARRIBA