conseils-cross-astuce-trop-froid-pour-faire-du-fitness

¿DEMASIADO FRÍO PARA HACER EJERCICIO…?

(4)

¿Cómo mantenerse en forma en invierno? Durante estos meses, nos preocupamos menos de nosotros mismos. Además, hacer deporte cuando hace frío no siempre es apetecible para todo el mundo… Sin embargo, no se desaconseja el ejercicio físico en invierno, sino todo lo contrario, porque el esfuerzo cuando hace frío refuerza el sistema inmunitario. Descubre nuestros buenos consejos para aprender a protegerte del frío y seguir practicando tu actividad preferida, incluso cuando el termómetro marca cero grados (¡o menos!).

 

Practicar deporte en invierno

¿No dudas en desafiar el frío para ponerte a hacer deporte? Eso es bueno, pero no te olvides de tomar las precauciones necesarias para afrontar el cambio de temperatura… ¡Cuidado con los músculos! El frío aumenta el riesgo de sufrir lesiones musculares. ¿Por qué motivo? Con el efecto del frío, el diámetro de los vasos sanguíneos disminuye dificultando la irrigación de los músculos y órganos. Resultado: el riesgo de sufrir lesiones es más importante en invierno. Las condiciones meteorológicas dudosas también deberían disuadirte de hacer deporte cuando hace frío: nieve, helada, viento… suelen conllevar caídas indeseables.

 

Prepararse para el frío

Practicar deporte en invierno requiere respetar algunas reglas esenciales para no coger frío ni deshidratarse y ser capaz de proporcionar la energía necesaria al organismo para poder asumir el esfuerzo. Sigue nuestros buenos consejos para entrenar sin riesgo.

 

1. Equiparse

Antes de pisar la calle, hay que pensar en equiparse, porque tu energía se dedica sobre todo a calentar el cuerpo cuando hace frío. Más vale llevar varias capas de ropa para hacer las cosas como se debe, ¡pero sin pasarte! En cuanto se vaya intensificando el esfuerzo, más se calienta el cuerpo y más se suda… esa humedad conduce el frío, de ahí que la transpiración enfríe el cuerpo. Si coges frío, el flujo sanguíneo se resiente y te expones a un riesgo más elevado de sufrir lesiones. Apuesta por materias sintéticas aislantes y transpirables que evacuan la humedad durante el esfuerzo. Sobre todo, no te olvides de proteger las extremidades, porque están más expuestas al frío: ponte gorro y guantes. Si las temperaturas te congelan, prueba los calentadores de pies o manos.

 

2. Calentar

Quien dice frío, ¡dice riesgo de lesiones! Practicar deporte cueste lo que cueste es muy honorable, pero hay que tener cuidado en invierno. Para empezar la sesión de entrenamiento como se debe, hay que respetar una consigna: el calentamiento. El cuerpo necesita aumentar su temperatura para calentar los músculos y ser eficiente, sobre todo cuando hace frío. Con una buena preparación física, los vasos sanguíneos se dilatan para que la circulación sea óptima llegado el momento del esfuerzo. Conviene darle prioridad a los estiramientos activos para evitar distensiones: series de levantamiento de rodillas, de talones hacia atrás, sentadillas, zancadas laterales (llevando los dos pies a un lado y después al otro)… también puedes saltar un poco a la cuerda para subir pulsaciones. No dudes en tumbarte durante el calentamiento: cuando hace frío, los músculos, ligamentos y tendones necesitan más tiempo para relajarse.

 

3. Comer ligero

Se deben ingerir más grasas cuando hace frío: ¿verdadero o falso? Marie Fauchille, nutricionista de Aptonia, nos da la respuesta: «Cuando hace frío, un deportista necesita, ante todo, la cantidad de energía indispensable para cubrir el consumo energético. No se trata de ingerir más grasas, sino de aumentar la aportación de hidratos de carbono (glúcidos complejos o azúcares lentos: cereales, pasta, arroz, legumbres, patatas, etcétera) y limitar la aportación de lípidos (materias grasas). Denis Riche, especialista francés en micronutrición, dice a este respecto que "los alimentos más apropiados para el esfuerzo cuando hace frío son los que permiten trabajar a los músculos, es decir, aquellos a base de carbohidratos. Un deportista no necesita grasa si va bien abrigado, si come la cantidad suficiente y sigue en movimiento"».»

 

4. Hidratarse

Si bien la sensación de sed es menos importante en invierno que en verano, no te olvides de hidratarte correctamente. Ten en cuenta que se suda lo mismo cuando hace frío que cuando hace mucho calor. El aire frío es menos húmedo que el cálido, por eso estimula la pérdida de líquidos de las vías respiratorias. ¿Acaso no has sentido alguna vez un desagradable picor de garganta durante una sesión de ejercicio en invierno? Tanto en el gimnasio como al aire libre, recuerda beber con frecuencia: tómate un buen trago durante el esfuerzo cada diez minutos, más o menos.

 

5. Practicar deporte en interiores

¿Demasiado frío para hacer ejercicio? ¡Qué más da, con Domyos todo es posible! ¿Por qué no te animas a usar la cinta de correr, la bicicleta elíptica o la máquina de remo para seguir entrenando? La gimnasia en casa con material de entrenamiento cardiovascular es una buena forma de trabajar la condición física, ¡con independencia del clima! ¿Cuáles son los beneficios? Se mejora el aparato cardiovascular, se desarrollan los músculos, se pierde peso y se desahoga, con la comodidad de no tener que salir de casa. Otra idea pueden ser las clases aeróbicas en gimnasio, porque las hay para todos los gustos: spinning, boxeo, zumba, GAP, step, estiramientos… 

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Vote
FITNESS Y CARDIO
conseils-cross-astuce-5-astuces-pour-passer-hiver

¿Te cuesta acostumbrarte al cambio de tiempo con la llegada del invierno? Si este cambio de ritmo te afecta, sigue nuestros 4 consejos para adaptarse al inviernoen plena forma.

IR ARRIBA